La accesibilidad web es la práctica de diseñar y construir sitios que cualquier persona pueda usar, sin importar si tiene una discapacidad visual, auditiva, motriz o cognitiva. En la práctica significa cosas concretas: que las imágenes tengan texto alternativo (alt) para quien usa un lector de pantalla, que el sitio se pueda navegar solo con teclado, que el contraste de color sea suficiente para leer el texto, y que los formularios tengan etiquetas claras.
El estándar de referencia es el WCAG (Web Content Accessibility Guidelines), publicado por el W3C, que define niveles de cumplimiento (A, AA, AAA). La mayoría de negocios apunta a AA, el nivel que exigen la mayoría de leyes de accesibilidad en el mundo.
Más allá de lo ético, la accesibilidad tiene impacto directo en el negocio: un sitio accesible es más fácil de rastrear para Google (muchas buenas prácticas de accesibilidad —como el alt en imágenes— también son buenas prácticas de SEO), reduce el riesgo legal en mercados donde ya es obligatoria, y amplía tu audiencia real: en Colombia, según cifras del DANE, más de 3 millones de personas reportan alguna discapacidad.
En Web Booster incorporamos accesibilidad básica (contraste, alt, navegación por teclado, jerarquía semántica de encabezados) como parte del desarrollo estándar de cada sitio, no como un extra.